LAGUNA DE FÚQUENE
Descripción, Situación Ambiental y Procesos de Conservación
Descripción e importancia: La laguna de Fúquene (3.155 ha) pertenece al complejo de humedales del valle del río Ubaté del que forman parte también las lagunas de Cucunubá (221 ha) y Palacio (36 ha), y un sinnúmero de humedales lineales a lo largo de la cuenca que quedaron aislados de los ecosistemas mayores debido a las intervenciones humanas. El complejo de lagunas tiene grandes valores ecológicos y socioeconómicos. Por ejemplo, es el hábitat de especies de aves (más de 100 especies registradas) y peces endémicos y focales para la conservación como el Avetorillo Pantanero (Ixobrychus exilis), Tingua de Pico Verde (Gallinula melanops bogotensis), Tingua de Bogotá (Rallus semiplumbeus), Cucarachero de Pantano (Cistothorus apolinari apolinari) y la Monjita (Agelaius icterocephalus bogotensis). La laguna de Fúquene es visitada anualmente por 32 especies de aves migratorias, de las cuales 29 pertenecen al hemisferio norte y 3 al hemisferio sur. En el grupo de los peces la importancia de Fúquene, Cucunubá y Palacio es igualmente considerable. Las lagunas son el hábitat de tres especies endémicas de peces: el capitán de la Sabana (Eremophilus mutisii), el runcho (Pygidium bogotensis) y la guapucha (Grundulus bogotensis). Muy interesante en este sentido es el cangrejo de agua dulce, Neostrengeria macropa, verdadero testigo de la historia biogeográfica. Las lagunas tienen numerosas especies de macrófitas acuáticas nativas y está reconocida como el sistema lagunar que alberga la mayor diversidad de formaciones diferentes de comunidades de plantas acuáticas en el altiplano Cundiboyacense. Recientemente (año 2005) se descubrió por miembros de la Fundación Humedales la macrófita nativa Hydrocleis nymphoides, siendo el primer registro de la especies para esta región. Paralela a la importancia biológica de este complejo de Humedales sobresale la importancia ambiental y socioeconómica para la sociedad. Gracias a la presencia de Fúquene, Cucunubá y Palacio la región ha desarrollado una importante y próspera industria lechera que está sustentada por el clima benigno, la fertilidad de las tierras y la humedad del suelo. Asimismo la pesquería y el turismo en el ámbito local han representado actividades importantes para los habitantes. También se desarrollan algunos cultivos de pancoger que proporcionan ingresos adicionales a las comunidades locales.
Situación Ambiental: Paradójicamente la prosperidad económica para un grupo limitado de actores sociales y basada en los bienes y servicios ambientales derivados de las lagunas, ha sido el mayor determinante en el proceso de degradación del ecosistema y hoy en día amenaza con llevarlo más allá de los límites de su funcionamiento. Las intervenciones humanas se han dado en todos los ámbitos espaciales relevantes para el adecuado funcionamiento del complejo lagunar: cuenca de captación, ecosistema y hábitat, y en muy diversas escalas temporales. En el año 2003 el Instituto Alexander von Humboldt en Convenio con la Fundación Humedales iniciaron el proceso de conservación en la laguna y así empezó la sinergia entre varias instituciones para ampliar el conocimiento acerca de su importancia biológica, social y económica y definir una ruta estratégica para detener el proceso de degradación y recuperar parte de la integridad ecológica de este ecosistema estratégico. En relación con el futuro de la Laguna de Fúquene, los estudios de la Agencia para la Cooperación Internacional del Japón JICA (2000), hicieron una proyección al año 2020 de la ocupación de este ecosistema por plantas acuáticas. Para ese tiempo, la laguna, de no cambiar las condiciones de entrada de nutrientes, estará ocupada en un 54% de Junco y en un 36% por Buchón -planta exótica-; es decir, un 90% de la laguna estaría cubierta por vegetación, y si el desplazamiento de agua de ambas plantas es del 100% (JICA, 2000), y que una parte considerable de la laguna tiene profundidades menores de 2m (Van der Hammen, 2004), Fúquene habrá de perder casi por completo su capacidad de almacenamiento de agua para dentro de 10 años. Cabe destacar que el recurso hídrico de la laguna de Fúquene es indispensable para la provisión de agua para consumo humano (70.000 habitantes), la actividad artesanal del junco, la pesca, y en particular para la ganadería, pues existe una gran laguna debajo el suelo que fertiliza los potreros vía aguas subterráneas (Todo ganadero del valle sabe que a escasos 1.0 m de profundidad del suelo se encuentran el nivel freático o nivel de aguas subterráneas). En suma, en 10 años, como se mencionó, sobrevendrá un colapso ambiental con grandes repercusiones a nivel de las actividades productivas en las zonas de los valles de Ubaté y Chiquinquirá, amén de la extinción de una biodiversidad única de importancia nacional e internacional.
La Cuenca de Fúquene: La cuenca de Fúquene tiene una superficie de 1972 km2, alberga 18 municipios y 15 cabeceras urbanas, y cuenta con 206.544 habitantes. El sector productivo está representado por: Actividad ganadera (190.000 cabezas de ganado), agricultura comercial principalmente cultivos de papa (190.000 toneladas año), agricultura tradicional (Maíz, arveja), explotación minera principalmente carbón (509 minas) y agroindustrial (50 empresas de productos lácteos). La problemática ambiental está caracterizada por la deforestación (Apenas un10% en bosques – matorrales), la pérdida de productividad de los suelos ladera (46% sobrexplotación zonas montañosas y 19% de los suelos subutilizados por erosión), la disminución cantidad de las aguas (Índice de escases de agua entre medio a alto especialmente en verano), la contaminación de las aguas (Serios problemas en corrientes hídricas especialmente en zonas planas con índices de contaminación entre media y alta), la ampliación de la frontera agrícola, la reducción de la superficie de las lagunas y la pérdida biodiversidad. POMCA, 2006. Los ecosistemas estratégicos presentes en la cuenca son el páramo, el bosque andino y las lagunas. Cada uno de ellos ofrece una serie de bienes y servicios ambientales que benefician a los habitantes y que constituyen la base para el desarrollo económico de la región, al posibilitar la existencia de importantes actividades productivas como la ganadería, la agricultura y la minería, pero que representan un alto costo ambiental por la degradación de los ecosistemas y la consecuente acentuación de la pobreza de las comunidades al corto y mediano plazo.
Gestión Ambiental: En la actualidad existe un sentimiento de preocupación por la Laguna de Fúquene y su cuenca, a nivel de todos los actores socio-ambientales de la región, ya que el estado de los recursos naturales es dramático. El Gobierno Nacional aprobó en Diciembre de 2006 en el documento 3451 del Consejo de Política Económica y Social CONPES una “Estrategia para el manejo ambiental de la cuenca Ubaté – Suarez”, con foco especial en la Laguna de Fúquene (de aquí en adelante CONPES - Fúquene). La decisión política de afianzar la inversión pública en esta cuenca y la laguna de Fúquene, en el periodo 2006 – 2019, surge como respuesta a la crisis ambiental y como una esperanza para quienes observan impotentes la degradación continuada de este ecosistema. De ahí la importancia de proponer un seguimiento del mismo desde la sociedad. La situación de la gestión ambiental está caracterizada por un marcado conflicto de intereses y visiones por parte de los actores (gubernamentales y no gubernamentales): se percibe un sentimiento de inactividad institucional frente a la problemática ambiental y las repercusiones que ésta puede ocasionar a nivel de las diferentes actividades económicas realizadas en la región. Por parte de la sociedad civil se destaca, igualmente, una actitud pasiva, una actitud de desinterés e ignorancia en relación con las graves consecuencias de la situación. Sin embargo, algunos actores han manifestado inconformidad frente a esta situación y han generado algún tipo de pronunciamiento a las autoridades competentes, acciones que se evidenciaron en el Conversatorio de Acción Ciudadana de la Cuenca de Fúquene (1) y en la conformación de la Veeduría Ciudadana Regional por la protección de los recursos naturales y los derechos fundamentales de la sociedad (2); además de algunas acciones locales que se dan en los municipios como las marchas ambientales (3). Si bien estos esfuerzos han sido importantes, no se ha logrado obtener la atención de todos los actores socio-ambientales involucrados, lo cual amerita un enfoque novedoso e integrador de los aspectos culturales, sociales y ambientales de la cuenca que redunde en la interacción y participación de los diferentes actores en los escenarios públicos, para alcanzar la conservación de los recursos naturales y el desarrollo sostenible de la región.
Procesos de conservación: En la actualidad el proceso de conservación adelantado por la Fundación Humedales cuenta con logros importantes y que se pueden sintetizar en:
Complejo De Lagunas De Fúquene, Cucunubá y Palacio: La vinculación del Complejo de Lagunas de Fúquene, Cucunubá y Palacio en la Red Internacional Living Lakes - Lagos Vivos (2001), propició que la Fundación Humedales definiera este ambiente natural como sitio estratégico de conservación y uso sostenible de sus recursos naturales bajo el enfoque de manejo ecosistémico, el cual integra lo biológico y lo social. A continuación se presenta una breve descripción del complejo de lagunas, del programa que adelanta la Fundación Humedales y los proyectos en curso. Los humedales del Altiplano de Cundinamarca y Boyacá -entre los que se encuentra la laguna de Fúquene y los humedales asociados de Cucunubá y Palacio - son el centro de diversidad biológica y endemismo de la biota de agua dulce Andina más importante del Norte de Sudamérica. Pertenecen al “complejo Alto Andino” de las Ecoregiones de Agua Dulce de Latinoamérica o a la zona de los “Andes del Norte” de las Ecoregiones de Humedales de América del Sur. Además se encuentran situados en el “hotspot” de los Andes tropicales definido por Conservación Internacional como área prioritaria de conservación a nivel mundial. El complejo biogeográfico de humedales de la región se encuentra profundamente modificado por la acción humana. La Laguna de Fúquene (3000 ha) y los humedales asociados de Cucunubá (330 ha) y Palacio ( 32 ha) representan hoy el hábitat más extenso para de la formas de vida asociado a juncales y vegetación litoral del Altiplano de Cundinamarca y Boyacá, siendo uno de los relictos mas importantes de este ecosistema. |
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